Los nuevos movimientos ecologistas, los Mayangnas y Bosawas Niños de Amak, Alto Bocay, en su pre-escolar comunitario A mediados del siglo XX la humanidad asistió con escepticismo al surgimiento inesperado de pequeños grupos ecologistas ante el alarmante cambio climático que sufría el planeta producto de la expansión acelerada de grandes empresas transnacionales dedicadas a la explotación de recursos naturales en países empobrecidos. La principal preocupación de los grupos ambientalistas de aquellos años fue el daño causado al ecosistema mundial durante los ensayos militares con armas químicas y nucleares por parte de las grandes potencias en guerra. A la par de estos grupos surgieron también movimientos pacifistas análogos, como la célebre corriente hippy de los años 70`s, cuyo lema fue “Peace and Love” y “make peace not war” - que se caracterizó por su ferviente oposición al envío de tropas Norteamericanas...
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Darling Soriano
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Preferí: iglesias de barro y… Perdí las llaves de iglesia puritana de Jehová testigo de virgen estatua diabética. Preferí, las lluvias desbocadas en los techos tristes, niños curtidos – prójimos sonrisas sin adornos ni etiquetas… Preferí: iglesias de barro mujeres descalzas, dos mandamientos, sin protocolo eucarístico, Solo Dios entre malinches y corteses: una biblia -donde Jesús, no está de moda Darling Soriano
Elena de Troya
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Crónicas de un suicidio A Silvia Plath y Alfonsina Storni No dejo que la enredada fuga de los ángeles semirotos apague la luz que evita mi asfixia. Muerdo la humedad de la fotografía pulcra de la utópica vida que debería llevar. Entrecierro los ojos y veo el rastro de miserias que desfigura la noche, Noche que no existe más que para los caracoles dormidos en mis pupilas. Sujetan mi tórax las sombras me empujan a rodar entre círculos de infiernos azules. Sujeto la cama con las raíces de mis uñas Y me alimento de los minerales de las pasiones muertas. Mastico, Expulso, Y suprimo Las tentaciones reptantes Quiero despertar y llenar mi boca de rayos de luz sónicos y metálicos. Pero, ya no hay nada que temer Solas caen en silencio Las últimas gotas de sangre en los azulejos del piso. Luisa Elena
LAZARA
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A llorar solté… Notas sagradas del himno bestial, al trote entonan los burros. Al entrar a la parroquia tapamos orejas y todo lo que fluya en ellas porno está, enterrados entre limosnas, candelas y virginidad, santos de cajones y cojones. Brotaron vulvas y cebollas de yeguas que fecundan en la misa; En la misa de coitos brotaron sangres y lágrimas; Lagrimas y sangres sabor a vulvas y cebollas de yeguas que fecundan en la misa. He decidido podrirme a tus pies, no es digno en el templo jinetear al diablo. Pecar entre sus patas, provocar su lengua y con saliva apagar el incendio; Rejuvenecer morgues con frescos cadáveres. Desnuda, impura, De lujurias llena, vacía de lunas me entrego Y pacto con el amanecer las energías de nuestra carne. Karla Sarahí Mendosa
DIMINUTO
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MOTEL Por el techo un haz de luz dibuja sombras sudorosas sobre una cama sin rostro. Gemidos pasados cuelgan de las paredes como fotografías corroídas. Ecos se estrellan debajo del marco de la puerta, un abanico gira y se asfixia, el aire que se escapa huele a sexo inundando de lluvia ácida a una ciudad que se prostituye de seis a seis. La noche conspira con el tiempo pone camisa de fuerza a las horas que minuto a minuto se aceleran al ritmo marcados por dos cuerpos que repasan una y otra vez el Kamasutra. Eliecer Meneces