Elena de Troya

Locura de selva Confabúlate miedo con mis pensamientos para cercenar la placidez del aire, llévame al rincón más oscuro y déjame expuesta a mi conciencia. Aflorará allí mi ser primitivo y frágil. Luisa Elena Estrada Espinosa Un armazón vegetal protege los secretos de la tierra prometida, edén perdido por la inocencia de los mortales al inicio del tiempo. Allí el silencio es relativo, el lenguaje de la selva sobrepasa las cúpulas vegetales y taladra los sensores primarios del cuerpo. Aflora del registro más antiguo la conexión hombre-naturaleza en la inmensidad de BOSAWAS. Los bancos de arena son espacios apetecidos por cocodrilos que asolean sus perlas aserradas y piel prehistórica. Las tortugas acorazadas disimulan sus figuras entre los troncos y las piedras, siempre atentas ante cualquier peligro. Desde la orilla, o emergiendo de la muralla de bambú que custodia la selva densa y aromada, las garzas, los Martín pescadores y los ingobernables gavilanes so...